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Termómetro de género

30m
5 – 30
Identificar los aspectos que sobre un tema específico, generan temor o ansiedad a las personas participantes para que puedan ser abordados durante el desarrollo de un taller.
Sensibilizar
Gender: Women, Violence
Apertura
On-site: Indoors; Remote: Self-taught, Tutored; Semi-distance
Dinámica de grupo
Adolescentes, Adultos, Adultos mayores
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      • Cinta roja grande de cartulina o cinta tipo masking
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        15 min
        1. Coloque previamente una cinta roja de gran tamaño en el centro de la habitación, la cual simula un termómetro en el cual se encuentra marcado en un extremo: 0 grados, en otro: 100 grados y en el centro 37 grados (temperatura normal del cuerpo humano). 

        2. Explique que se trata de un termómetro para "medir" el grado inquietud o ansiedad que nos puede generar aquellas cuestiones de género que nos preocupan o, nos son poco familiares. 

        3. Explique que para lograrlo, va a enumerar una serie de preocupaciones comunes de la gente en relación con distintas cuestiones de género y que, cuando un aspecto mencionado provoque mucha preocupación o incertidumbre, las personas participantes se situarán  la marca de 100 grados; cuando el nivel de ansiedad es intermedio se ubicarán próximas a los 37 grados, y cuando algo no le preocupe o le preocupe muy poco se ubicarán en los 0 grados. 

        4. Enumere una a una las posibles preocupaciones descritas a continuación.

          • El lenguaje empleado para tratar las cuestiones de género se hace muy difícil de usar y de entender.
          • Cuando se habla de género se incluye a las mujeres y se excluye a los hombres, generando una división entre los sexo.
          • Encontrarme con supervivientes de la violencia y no saber cómo enfrentar la situación.
          • Erigirse en juez de las personas y de la cultura.
          • Caer en posturas feministas radicales
          • No encontrar como incluir la perspectiva de género en la dinámica de la institución en la que trabajo.

          Tenga en cuenta que también pueda agregar otras cuestiones según el énfasis temático del taller o pedir a algunas de las personas participantes que manifiesten sus principales dudas.

        5. A medida que las personas se ubican en el termómetro pida a una o dos personas voluntarias que expresen el por qué de sus preocupaciones. Tenga en cuenta que la actividad no busca  responder a cada cuestión ya que puede hace tediosa (a menos que se adapte para tal fin), sino que se busca identificar las más importantes con el fin de irlas abordando a lo largo del taller.

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        15 min
        1. A medida que avanza el taller, puede ir dando algunas pautas con  respecto a las cuestiones planteadas, como las siguientes:

          • El taller busca brindar algunas herramientas conceptuales y revisar algunos de los términos más relevantes como: género, igualdad, violencia de género, poder, conflicto y empoderamiento; partiendo siempre de las nociones que ya tienen las personas articipantes.
          • Aunque no lo parezca, los derechos de las mujeres fueron reconocidos como derechos humanos muy recientemente (30 años aproximadamente), de tal forma que problemáticas como la violencia contra las mujeres, ha permanecido oculta o han sido naturalizada a lo largo de la historia; dejando de recibir la atención que requiere. Los hombres como parte de la sociedad y algunos de ellos como responsables de la violencia tienen un papel trascendental en los cambios que se requieren para que la igualdad sea no solamente reconocida sino efectiva. No obstante, centrarse en la preocupación por la participación de los varones hasta el punto de limitar la acción sobre las cuestiones relativas a los derechos de las mujeres significa aplazar las respuestas a estas cuestiones y mantener un ambiente propicio para la violación de derechos. Abordar en cambio la problemática de forma inmediata permite no sólo actuar sobre las violencias que sufren las mujeres sino las que afectan a los niños y a los propios varones conforme los mandatos de masculinidad establecidos.

          • Las activistas que trabajan sobre la discriminación por motivos de género pueden ser sensibles frente a las personas que viven violencia pero a menos que cuenten con la preparación especializada, no deben intentar actuar como asesores cualificados. Podemos escuchar activamente e inscribir la violencia como una cuestión de derechos humanos y fomentar la toma de conciencia sobre la necesidad de prevenirla, denunciarla y erradicarla. Evitar la censura en este caso es fundamental. 

          • Todos los Estados del mundo han firmado la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En el artículo 4 de la misma se hace hincapié en que los Estados: [no deben] invocar ninguna costumbre, tradición o consideración religiosa para eludir su obligación de procurar eliminarla.

            El artículo 5 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer dispone lo siguiente:

            Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para modificar los patrones socio culturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones este-reotipadas de hombres y mujeres.

          • Con frecuencia el feminismo ha sido asociado al machismo de una forma errada, como si se tratara de los polos opuestos de un modelo de opresión. El machismo o patriarcado es un sistema de opresión que usa la idea de que sólo existen dos sexos y dos géneros y que uno de ellos por sus "carencias" es inferior al otro. El feminismo por su parte busca que se reconozcan todas las identidades existentes y se establezcan relaciones basadas en la igualdad de derechos y de oportunidades sin ningún tipo de relación dominante.  

          • Es una práctica positiva que todas las organizaciones o instituciones que trabajan a favor de los derechos de las mujeres desarrollen su propio plan de acción sobre género a fin de velar por que todos sus programas, políticas, proyectos y actividades potencien el papel de las mujeres y hombres en igualdad de condiciones y contribuyan a transformar los valores y las relaciones sociales.